๐Ÿ•ท️๐‘ช๐’๐’๐’‡๐’†๐’”๐’Š๐’๐’๐’†๐’” ๐’…๐’† ๐’–๐’ ๐’›๐’๐’Ž๐’ƒ๐’Š ๐’„๐’๐’๐’”๐’„๐’Š๐’†๐’๐’•๐’†๐Ÿ•ท️

 

Recuerdo el dรญa en que todo cambiรณ. El cielo estaba encapotado y las noticias hablaban de un virus extraรฑo que se propagaba demasiado rรกpido. Al principio creรญ que eran exageraciones, historias sensacionalistas. Salรญ a la calle como siempre, buscando algo de comida, caminando entre sombras y gente apresurada. Y entonces lo vi: alguien corrรญa hacia mรญ, con ojos desorbitados y dientes manchados de rojo. Intentรฉ huir, pero fue demasiado tarde. La mordida fue breve, un dolor agudo, y luego… un vacรญo frรญo que se apoderรณ de mi brazo, de mi hombro, de todo mi cuerpo.

Al principio, sentรญ nรกuseas, temblor y fiebre. Pero pronto vino algo mรกs aterrador: el hambre. Un hambre que no se parecรญa a nada que hubiera sentido antes, mรกs profundo, mรกs primitivo. Intentรฉ mantenerme humano, intentรฉ gritar, pero el sonido que saliรณ fue un gorgoteo รกspero, un gemido que no reconocรญa como mรญo. Mi cuerpo ya no obedecรญa mi mente. Mis piernas corrรญan hacia la carne, mis brazos buscaban lo prohibido, y yo solo podรญa mirar, impotente, cรณmo mi humanidad se escurrรญa como arena entre los dedos.

La peor parte del apocalipsis zombi no era la soledad ni el silencio ensordecedor que se habรญa instalado en el mundo. Era tener plena consciencia y pensamientos, pero ser incapaz de controlarme. Cada vez que querรญa recordar quiรฉn era, mi cerebro se resistรญa; cada vez que querรญa gritar que no era uno de ellos, solo gorgoteaba. Cada vez que querรญa correr, mis piernas traicionaban mi voluntad. Y allรญ estaba yo, atrapado en mi propia carne muerta, viendo cรณmo el mundo seguรญa sin mรญ, mientras la gente que conocรญa desaparecรญa, devorada por la marea de cuerpos como el mรญo.

Camino entre ciudades desiertas, entre casas vacรญas y coches abandonados. Cada esquina me recuerda lo que fui: un hombre que podรญa amar, que podรญa sentir miedo, alegrรญa, tristeza. Ahora solo queda el hambre, el impulso y la consciencia aterradora de que todo mi pasado estรก atrapado detrรกs de esta carne que ya no es mรญa. Siento cรณmo mi voz se pierde, cรณmo mis recuerdos se disuelven, cรณmo mi humanidad se convierte en un reflejo espectral. Cada paso que doy me acerca mรกs a lo que siempre temรญ: no morir, sino existir para siempre como un recuerdo podrido de lo que fui.

Y mientras los dรญas pasan, mientras la noche cae sobre un mundo que ya no reconoce mi nombre, solo me queda una certeza: estoy vivo y muerto al mismo tiempo. Y en este estado abominable, la mente humana se convierte en prisiรณn, y la carne que alguna vez fue mรญa se vuelve mi verdugo.

Pero ahora… ahora siento otra cosa.
Un latido oscuro que no es mรญo.
Un temblor en los huesos.
Un impulso que devora cualquier pensamiento que intento sostener.

Intento recordar quiรฉn era.
Intento aferrarme a un nombre, una voz, una vida.
Pero todo se hunde, se apaga, se pudre.

Tengo hambre.
Demasiada hambre.

Y no puedo mรกs.

Ya no soy yo.




Comentarios

Entradas populares de este blog

๐—ฃ๐–—๐–Š๐–˜๐–Š๐–“๐–™๐–†๐–ˆ๐–Ž๐–”́๐–“

๐Ÿ•ท️๐‘ด๐’Š๐’„๐’“๐’๐’“๐’“๐’†๐’๐’‚๐’•๐’๐’” -๐Ÿ ๐Ÿ•ท️

๐Ÿ•ท️๐‘ด๐’Š๐’„๐’“๐’๐’“๐’“๐’†๐’๐’‚๐’•๐’๐’” -๐Ÿ ๐Ÿ•ท️